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18 febrero 2009 3 18 /02 /febrero /2009 16:28
por Lic. Gisela Manusovich

Slumdog Millionaire: ¿Quién quiere ser millonario? (Slumdog Millionaire, Estados Unidos, Gran Bretaña, India/2008). Dirección: Danny Boyle y Loveleen Tandan (co-director). Con Dev Patel, Anil Kapoor, Saurabh Shukla y Rajendranath Zutshi. Guión: Simon Beaufoy, basado en la novela de Vikas Swarup. Fotografía: Anthony Dod Mantle. Música: A.R. Rahman. Edición: Chris Dickens. Diseño de producción: Distribuidora: Distribution Company. Duración: 120 minutos.

 

Una amiga dice que desconfía de las películas con niños o animales como protagonistas y yo tomé su frase un poco para divertirme (aunque adoro Los 400 golpes) y otro poco porque películas como estas abonan tal desconfianza.

 

Slumdog Millionaire plantea el interrogante sobre un verosímil: ¿puede suceder que un joven de 18 años, habitante de las villas miserias de Bombai, gane un popular juego televisivo de preguntas y respuestas?

 

Acá está la trampa. Los problemas no están en la respuesta sino en la misma pregunta.

 

Lo inverosímil no es que un chico de barrios bajos gane ese juego,

lo inverosímil es que las merdosas y putrefactas condiciones de vida -construida desde una  pauta estética ultra realista- en las cuales tanto se ocupa Slumdog Millionaire de sumergirnos, en la niñez de esos chicos, no hayan dejado huellas en ellos más que las estereotipadas heridas como la que surca el precioso rostro de Latika, o los ojos ciegos del niño cantor y los obvios oficios marginales de puta y mafioso. 

 

¿Dónde están las secuelas psicológicas y espirituales de todos los Jamal Malik, los Salim y las Latikas?

 

Slumdog Millionaire evade al ritmo MTV la parte más incómoda, esa misma que sustraemos de la lógica del sistema capitalista cuando nos enardecemos pidiendo Seguridad.

 

Si lo maravilloso de una obra de arte es poder percibir el latido de lo universal en ese particular que es la obra, poder oír los susurros de la Historia en los gritos de la historia o viceversa, aquella pregunta se torna fundamental.

 

Se requieren reflexiones más profundas que recuperen la complejidad de un sistema tan perverso en donde el maltrato, la violencia y la carencia permanente generan en excepcionalísimos casos la entereza intelectual, psicológica y espiritual de Jamal.

Y para que algo de lo universal pulse dentro de un particular quizás sea mejor dejar estas excepciones de lado y animarse a mirar más de frente lo que abunda.

 

Me gusta creer que algunas cosas están escritas, como el amor entre Jamal y Latika.

Pero hay otras que son tan contundentes y lógicas que no necesitan de la magia del destino, estas trompadas son las que esquiva Slumdog Millionaire no sólo con un hapy end coreografiado, que en todo caso es hasta simpático, también lo hace con un relato que reúne postales plastificadas de la indigencia en un ternurismo que enojaría terriblemente a mi amiga.

 

 

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Published by gisela manusovich - en MIS CRITICAS Y ANALISIS
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Comentarios

Pablo Manusovich 07/31/2010 03:57


Te felicito Gisela por este comentario. A mi tampoco me gustó la película, me pareció un golpe bajo. Pablo Manusovich


gisela manusovich 08/01/2010 17:33



Qué bueno, hermanito, coincidir, digo. Ojalá en algún momento coincidamos en que nos guste mucho otra película.



Lorena Marazzi 07/25/2010 18:51


Coincido en parte tanto con la crítica de Gise como con la de Pedro.
A mí me gustó estéticamente (es verdad, son postales visuales) pero ideológicamente también me enojaron algunas cosas: 1) Los estereotipos de bien y mal en cada uno de los dos hermanos, sin grises.
2) El hecho de que ganar un millón de dólares en un concurso sea la única salvación y medio para estar con el amor de su vida, sobre todo cuando se muestra que el protagonista ya estaba fuera de
ese ámbito terrible donde había crecido pero claro, el sueldo de un servidor de te no alcanzaba para animar a Latika...
Esperaba ansiosamente (aunque habiendo ganado el Oscar sabía que no iba a sucecer) que terminara perdiendo la última preguna pero igual se escape con Latika. Hubiese sido más humano. 3) Por último
me parecieron poco verosímiles las demostraciones de cómo él podía responder a algunas preguntas, de acuerdo a sus vivencias.
Me pareció un cuento de hadas del subdesarrollo con happy ending hollywodense. No entendí la coreografía final, me pareció de mal gusto, le quita seriedad a un tema tan terrible como la miseria.


gisela manusovich 08/01/2010 17:31



Totalmente, Lore! eso sí: el final feliz es una pauta absolutamente cultural del cine de bollywood (cine comercial de Bombay).



Carlos Zudiker 03/12/2009 00:29

La película, aceptablemente realizada, lo es para el gusto de USA. ( existe tal aparte de la hamburguesa y la cheek cake) , con exotismo, jóvenes pobres pero nobles, ricos malos, final feliz !! El indian dream !! .- Se trata de un Capra 2009, sin la calidad de éste, pero aceptable en términos generales, ya que hace saber que en la India, aparte de muchos habitantes, casi todos son muy pobres, pero gracias a la TV. se puede remediar.

Pedro Horvat 02/26/2009 19:39

Oliver Twist en Bombay
Hola Giselle, te hago estos comentarios acá así no robo tiempo de tu clase.
Creo que los tres personajes centrales (los dos hermanos y Latika) son como pueden ser: personas que organizan la vida a partir de reacciones y no de conductas, que actúan frente al golpe exterior huyendo hacia delante y logrando una sobreadaptación que no es señal de salud psíquica ni de falta de secuelas, sino sólo de sobrevivencia. Seres sin mayor emotividad, con pocas lágrimas e incapaces de duelos. El mismo Jamal sólo tiene en la vida el sentimiento por ella que parece más ligado a la pérdida de su madre que a una relación erótica (de hecho ella aparece en la secuencia posterior a la muerte de la madre. La lluvia de esa escena tal vez simbolice las lágrimas). Y sí, en su afán por sobrevivir algunos son capaces de mucho. Lula, presidente de Brasil, no tuvo un origen muy distinto.
No tuve la impresión de que la mirada hacia la extrema pobreza fuera irrespetuosa o de postal turística. No hay en la película ningún adulto rescatable, todos son delincuentes, venales y miserables y nada que represente a la autoridad o al establishment se salva de esa opinión. Ni siquiera los viejitos bondadosos que alguna vez ayudaron a Oliver Twist. No hay nada, y sólo la magia aparece como único recurso para “salvarse”. Es verdad que puta, mafioso y anónimo muchacho del té son estereotipos, pero ¿hay otra en una sociedad que los ignora, o se burla y los tortura si osan aparecer? Más bien me quedé con la impresión que si afirma que sólo la magia puede ayudarlos, es por que dice que nada puede salvarlos en este sistema. El final coreográfico e hiperbólico me pareció entonces más amargo que alegre.
Si de Dickens todos recordamos los horrores de los orfanatos y no su happy end, tal vez con esta película pase lo mismo: la gente recordará el horror de la miseria y no la fábula romántica. Y si es así, tal vez a alguien le sirva. No creo que el director tenga más obligaciones.
No es que me enamoró, hay muchas cosas que no me gustaron: la dudosa facilidad con que matan a sus ex raptores, Latika que maneja una 4x4 como una señora de country y como si lo hubiera hecho toda la vida, la transformación reflexiva del policía torturador que se convierte en hombre justo comprendiendo el drama de su prisionero, el hermano malo que se redime inmolándose, etc. No le hubiera dado el Oscar, pero tampoco me indignó tanto.
Finalmente: es cierto que la redundancia final de aclararnos la pregunta del comienzo puede estar de más. Pero entonces, ¿qué diríamos de la voz en off de W. Allen en Barcelona que en tono de alfabetizador canchero nos explica los obvios sentimientos de cada personaje a lo largo de toda la película? Como siempre pasa (me incluyo) nuestras simpatías nos llevan a denostar en unos lo que perdonamos en otros.
Gracias por todo lo que nos das en tus clases
Afectuosamente
Pedro Horvat

gisela manusovich 02/27/2009 03:29



Pedro,
¡¡qué buen comentario!!! si todas las películas pudiesen generar al menos un poco de este ida y vuelta, todo, en todos los aspectos, iría un poco mejor.
Gracias. Es cierto que me enojo con desmesura, me hiciste ver algunos costados de la película que el embronque no me permitió.
Gracias por la reflexión tan lúcida, tan comprometida y tan amable.


Así da gusto el desacuerdo.


¡¡salute!!


gisela



dani 02/21/2009 15:03

que bonito el blog

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