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Sobrevolando Los Angeles de la ilusión, ingresando a la otra realidad de América



Luego de la confusión que genera ver Mulholland drive, de a poco surgen varias puntas de ovillo sueltas, como las estrellas cuando van asomando al anochecer y el cielo se vuelve cielo; y así la película va tomando forma y se va revelando lentamente.

 

Una de las escenas que me produjo ese desconcierto fue la que transcurre en la cafetería Winkie’s, donde hay dos hombres sentados a la mesa y uno le cuenta al otro un sueño que tuvo. La causa de esa sensación fueron varias cosas que ocurren en esa secuencia. En un principio me pareció una escena que no tenía nada que ver con el resto de la película, quizá algo que estaba ocurriendo a nivel onírico, un sueño que habla de un sueño, pero cuyo contenido está aislado de lo que transcurre a nivel de la historia. Y aunque lo tomara de esta forma, y no de la manera en que lo ví más tarde, estaría navegando en el mar de los sueños, a los que hace referencia la película constantemente. Otro dato que me llamó la atención fue la forma en que está utilizada la cámara. La misma aparece como si estuviera flotando, como una energía invisible que está siendo testigo de esta conversación. Otra característica llamativa es la luz que hay en la cafetería, todo muy luminoso en contraste con lo oscuro de la escena anterior y en contraste con lo misterioso que se está contando, como si esa luz fuera a iluminar algún secreto que se nos está privando de conocer. Sumado a lo extraño del relato, está el doble plano de la mesa: por un lado se ve por detrás del hombre que narra el sueño una mesa servida con un típico desayuno americano, el contraplano es la misma mesa limpia con solamente dos tazas de café, dos realidades en un mismo instante. Al parecer ya hay un esbozo de lo que va a ocurrir en la película, y yo pensando incrédulamente que esta escena está extraida de otra película y montada acá solamente para confundirnos aún más. Por último aparece ese hombre que está atrás de la cafetería. Tiene algo de mostruoso. Es un linyera? La única certeza es que es tan extraño que no podemos clasificarlo.

 

Fin de esta escena que se me dibuja como un paréntesis en la historia de Betty y Rita.

 

Ahora bien, ¿qué es lo que sucede realmente en Mulholland drive, más allá de la vida tortuosa de Dianne, su obsesión destructiva por Camilla, las presiones de la industria cinematográfica sobre un director y todo ese cuento detectivesco de princesas que transcurre en la primera mitad de la película?

 

Una idea que cobra forma tiene que ver con esa mirada despiadada que plantea sobre Hollywood, la maquinaria de los sueños y la simulación, la gran trituradora de aspirantes a figuras del cine. Vemos como los dos mundos diseñados tan antagónicamente, de Betty-Rita/Dianne-Camilla, son parte de esa misma realidad cruel, donde si no se hace lo que el sistema pide, sólo queda la exclusión o el contentarse con merodear por los bordes de la fama, o sea el fracaso, palabra negra dentro del léxico norteamericano.

 

Si bien esta es una línea muy potente, creo que hace base perfectamente para ir un poco más allá, no mucho, sólo expandirme a los límites de la gran nación norteamericana. ¿Podría estar planteando una crítica a su sistema político y económico? Creo que se puede establecer una similitud entre la industria cinematográfica y el sistema capitalista, o acaso Hollywood no fue creada en el seno de EL PAIS CAPITALISTA y funciona con las mismas reglas económicas del sistema que lo generó? ¿No es un lema yankee harto conocido que el que hace bien las cosas (tal como el sistema económico lo requiere) será un ganador, triunfará en la vida, será alguien exitoso? Como si el éxito se midiera por la cantidad de millones que pudo ganar, o los bienes que pudo adquirir. Pura apariencia (aunque con muchos ceros en la cuenta bancaria), pero por dentro de esos seres tan fabulosos, ¿qué está pasando? ¿Qué los moviliza más allá del vil metal y de la acumulación de cosas?, ¿Qué pasa con sus interiores, con su espiritualidad, con su esencia? ¿Y qué pasa fundamentalmente con aquellos que no entran en el juego? porque no pueden o porque no lo desean.

 

No es casual que el personaje del vaquero (emblema del origen del ser norteamericano) diga - “la actitud de un hombre tiene mucho que ver con la forma en que será su vida” y luego le dice al director –“si haces las cosas bien me verás una vez más y dos veces si las haces mal”. El vaquero norteamericano será el guía para que haga las cosas correctamente y así poder triunfar en la vida, como él dice: “llevar una buena vida”.

 

Propongo ahora volver a la escena de Winkie’s y ponerla bajo la lupa guiada por esta hipótesis. El ámbito de la  cafetería tan típicamente norteamericano podría estar representando al territorio de Estados Unidos, con colores vivos y plagado de luz. Lo luminoso lo asocio a lo positivo, a pujanza, estaría simbolizando la tierra de las oportunidades, un buen lugar donde concretar los sueños. Volvemos a los sueños, y ¿cuál es EL SUEÑO?, el gran sueño americano, con su trabajo, su automóvil y su casa comprada a crédito. Pero en esta escena hay algo que no termina de encajar. Si bien es sumamente naturalista, la puesta en cuadro con su cámara flotante, contradice todo lo que está sucediendo. Esto que me parecía un sueño es más bien como una mirada desde otro lugar, como si esa suspensión en el aire me estuviese diciendo que está por encima de lo que ocurre, en otro nivel, en un grado de abstracción más profundo y desde ahí nos envía un mensaje que hay que decodificar. El hecho de estar contando dos sueños, creo que remite al sueño americano, el éxito en la vida y su contracara el fracaso, lo cual sería una pesadilla para el norteamericano medio. Pero, ¿no tiene algo de pesadilla esta escena donde sobrevuela una sensación de espanto, de horror al contar los sueños idénticos que este  hombre tuvo? ¿No será quizás que la pesadilla sea la perversidad del sistema, basado en lo superficial, en lo vano, que excluye al que no está dispuesto a ser útil a él? Esta idea se refuerza al final de la escena con la aparición de ese hombre andrajoso, ese hombre que está en la parte posterior de la cafetería. Ese looser es el que provoca el terror, en lo que se puede convertir cualquiera que no haga las cosas bien, la basura de la sociedad, lo que provoca la maquinaria industrial. Tal como sería Dianne si volvemos al plano de la crítica hacia Hollywood. Es muy interesante como hacia el final de la película hay dos tomas consecutivas que hermanan a Dianne con este hombre andrajoso de la calle trasera. Una toma culmina con un primer plano de Dianne, y la escena siguiente es la cámara entrando por la calle trasera a Winkie´s y un primer plano de la cara del pordiosero, el que quizá hasta podría ser una mujer.

 

Ya no veo la  escena de la cafetería como una parte inconexa con el resto de la película, sino más bien todo lo contrario. Es fundamental, nos está contando de que va  a tratar. Hay dos sueños, distintos pero iguales, hay miedo, hay un ser en la parte de atrás que ni siquiera se distingue si es humano y provoca horror. El sistema aniquila, deshumaniza y su perversión radica en horrorizarse con lo que el mismo gestó, las dos caras de la misma realidad: la inocencia de Betty y la alienación de Dianne.

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